lunes, 6 de diciembre de 2010

Desconcertada

Si, lo sé, no debía, pero lo hice
Ante todo la educación
las cosas bien hechas
así me enseñaron desde niña
mi abuelo siempre decía:
Hija mía, amigos hasta en el infierno
y ahí bajé, a mis infiernos, y que encontré
el mismo letrero de siempre
lo había leído mil veces
conocía el texto de sobra
pero aún así, entré
sin esperanza
pero encontré pereza ...
pereza
increíble, me echaron
el orgullo que me había metido en la boca me lo tuve que tragar
y hasta lo rumié durante la conversación
yo esperaba no tener que tragar,
pero hasta lo digerí...
Bueno, supongo que debería haber aprendido otra cosa
me la habían repetido mil veces también
pero creo que esta no me quedó tan clara
hija mía, tu siempre con la cabeza bien alta
creo que ahora mismo voy rozando el suelo con las mejillas

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